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El Encuentro de Juventudes Afrocentroamericanas y de la Diáspora convocado por la Organización Negra Centroamericana (ONECA), propone el involucramiento y la participación juvenil Afrodescediente de Centroamérica, como vías para la construcción de una agenda de incidencia política que impacte a nivel regional.
Livingston, Izabal, Guatemala.- La edición número XIX del Encuentro de Juventudes Afrocentroamericanas y de la Diáspora se celebró del 20 al 23 de agosto en el puerto de Livingston, departamento de Izabal, en Guatemala. Este año, el evento reunió a más de 30 jóvenes provenientes de El Salvador, Honduras, Panamá, Guatemala, Nicaragua y, por primera vez, fue posible sumar a representantes de Belice.
Tal como sucede en otros países del mundo, la población negra de Guatemala se encuentra distribuida en distintos departamentos del país, sin embargo, Livingston tiene una relevancia cultural y ancestral, dado que es uno de los territorios con mayor asentamiento de la comunidad garífuna guatemalteca. En este lugar, la identidad garífuna se preserva desde diversos ámbitos como la lengua, la gastronomía y las ritualidades.
Para Krisna Elizabeth Morales Stokes, Secretaria de la Juventud de la Organización Negra Centroamericana (ONECA), llevar el Encuentro de Juventudes Afrocentroamericanas y de la Diáspora a Livingston responde a dos compromisos personales: 1. Una promesa transferida de su mejor amigo a ella, quien alguna vez le contó que deseaba ver a más jóvenes garífunas convertirse en profesionista, echando abajo las barreras estructurales que históricamente los han alejado de otras oportunidades de vida y 2. La conexión con su abuelo, porque volver a la tierra de los ancestros, también es decodificar el mensaje de que los caminos deben continuar abriéndose.
Durante los días de la jornada, los jóvenes participaron en mesas de trabajo para discutir de manera conjunta, los diversos retos en materia de acceso y protección de derechos humanos, abordando temas como el cambio climático, derechos sexuales y reproductivos, incidencia política, vivienda, movilidad, educación, inteligencia artificial con perspectiva ética y comunicación para el cambio social social. Estos ejes no sólo permitieron identificar problemáticas, sino también, replantear posibilidades de incidencia para impulsar políticas públicas enfocadas en la reducción de brechas de desigualdad en cada país.
En materia de derechos sexuales y reproductivos, Honduras, llideró un debate signifcativo: el de la importancia de incorporar una perspectiva de No Discriminación en los planes de atención y acopañamiento ejecutados desde la institucionalidad. Aunado a ello, también colocaron la urgencia de reducir la brecha digital como una forma de ampliar las agendas en los territorios. Este grupo de trabajo conjugó la participación de juventudes garífunas de Roatán y La Ceiba.
Respecto a la Educación, Panamá aportó sobre algunas iniciativas que existen en el país para combatir el rezago educativo de las juventudes afropanameñas, sobre todo, desde el Ministerio de Educación. De parte de la delegación de Guatemala, se insistió en buscar que el Estado guatemalteco creara cuotas de acción afirmativa en las instituciones públicas, principalmente en la universidad.
Sobre el cambio climático, El Salvador apuntó que una de las problemáticas que más impacta al país, son los largos periodos de sequía, lo que se ha traducido en grandes pérdidas de cosechas.
Desde Belice, se hizo énfasis en reforzar acciones de protección a los derechos culturales, territoriales, así como a sus respectivos patrimonios, con el fin de que haya más reconocimiento con enfoque de dignidad y derechos humanos.
“Nos mantenemos unidos en la defensa de nuestra tierra, en el avance hacia la justicia económica y en garantizar que el pueblo garífuna tenga una voz significativa en la construcción de nuestro futuro.”
Un tema transversal que abrió un diálogo necesario en materia de interculturalidad fue la lengua, ya que entre las personas participantes se encontraban algunas que eran hablantes de garífuna, kriol beliceño e inglés. A pesar de que en países como Honduras, Guatemala y Belice aún existen comunidades lingüísticas de matriz Afrodescendiente, persiste una subrepresentación que, de manera sistemática y estructural, niega la pluralidad lingüística de los pueblos Afrocentroamericanos.
Como cada año, hacia el cierre del evento se realizó una Declatoria. Entre los puntos más destacables, se encuentran la creación de la Red Nacional de Juventudes en Guatemala, el posicionamiento de la agenda de cuidado y un llamado a los Estados centroamericanos para desarrollar acciones afirmativas tanto en la política educativa, como en la deportiva. A través de la Red Nacional de Juventudes Afro de Guatemala, se pretende que el Estado Guatemalteco retome un trabajo legislativo que ha mantenido congelado: la Iniciativa 4345, orientada a la creación del Instituto Garífuna para el Desarrollo; la Iniciativa 5133, que impulsa la Ley de Reconocimiento del Pueblo Afrodescendiente Creole en Guatemala; y la Iniciativa 5398, que instituye el Día Nacional de la Dignificación y Acciones Afirmativas a favor de la mujer Garífuna y Afrodescendiente.
Para que la incidencia política sea una realidad, es necesario que los Estados centroamericanos asuman una voluntad y una responsabilidad política capaz de transformar los modelos de gobernanza y trabajar en asignaciones presupuestarias con pertinencia cultural y enfoque de No Discriminación. Por ello, la Declaratoria es una herramienta para que personas tomadoras de decisiones y funcionarios públicos, tengan una base de articulación que posibilite el diseño, implementación y evaluación de planes de desarrollo, políticas públicas o reformas a marcos normativos con enfoques de juventud, étnico-racial y, desde luego, con la debida consulta y participación de líderes y lideresas Afrodescendientes de Centroamérica.
Un texto de Ana Hurtado Pliego.