
Sabías que el GPS no hubiera podido ser inventado si no fuese por la científica afroestadounidense Gladys West? Ella fue una de las mentes clave detrás de la tecnología que permite el funcionamiento del Global Positioning System (GPS), y falleció el 17 de enero de 2026 a los 95 años en el estado de Virginia. Su muerte ha provocado un renovado reconocimiento mundial hacia una figura que durante décadas ha permanecido invisibisivilizada.
West fue una matemática brillante que trabajó durante más de 40 años para la Marina de Estados Unidos. Allí desarrolló complejos modelos matemáticos de la forma exacta de la Tierra también conocidos como modelos geodésicos, que permitieron calcular con precisión las órbitas de los satélites. Ese trabajo se convirtió en una base esencial para que el GPS pueda determinar la ubicación exacta de cualquier punto del planeta.
Sin embargo, durante gran parte de su carrera su contribución fue poco reconocida e invisibilizada. Como mujer negra en una época marcada por la segregación racial y la misoginia en Estados Unidos, West trabajó en un entorno científico dominado por hombres blancos, donde muchas veces el talento de científicas afro quedaba relegado al anonimato.
No fue hasta décadas después, cuando su historia comenzó a difundirse y su nombre empezó a aparecer junto al de otras científicas afro conocidas como las “figuras ocultas” de la ciencia, de las cuales, por cierto, hicieron una película.
Hoy, su legado está presente en millones de dispositivos, incluidos teléfonos móviles, aplicaciones de mapas, servicios de transporte y sistemas de rescate utilizan la tecnología que ayudó a desarrollar. La vida de Gladys West cambió la forma en que el mundo se orienta, y expuso cómo el racismo y el sexismo pueden ocultar durante años a quienes realmente transforman la historia y los elementos que forman parte de nuestra cotidianidad.
Su historia se ha convertido en un símbolo de reconocimiento y justicia para las mujeres negras en la ciencia.
Una nota de Quinndy Akeju