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Daniel Cressy se convierte en el primer paciente de Luisiana curado funcionalmente de la anemia falciforme

El 22 de junio de 2026 quedará marcado en la historia médica de Luisiana. Daniel Cressy, de 23 años, natural de Metairie, hizo sonar la campana del Hospital Infantil Manning Family tras un viaje de más de dos años que lo llevó a ese momento de cambio de vida. Se convirtió en el primer paciente en Luisiana y en toda la región del Golfo Sur en recibir terapia de edición genética utilizando la tecnología CRISPR/Cas9 de Casgevy para modificar sus células madre hematopoyéticas y aumentar la producción de hemoglobina fetal, que ayuda a prevenir la deformación de los glóbulos rojos.

La ceremonia reunió a las máximas autoridades del estado. El acto en su honor contó con la presencia del gobernador Jeff Landry, el congresista Troy Carter, la alcaldesa Helena Moreno, Cooper Manning y otras personalidades.

El camino hasta ese momento de celebración estuvo lleno de incertidumbre y un proceso médico extraordinariamente largo. "Todo este viaje fue lo más difícil que he atravesado en mi vida", compartió Cressy durante una conferencia de prensa en la que anunció que está libre de la enfermedad. Explicó que fue una batalla y un proceso de dos años bajo el procedimiento de terapia génica.

A finales de 2025, las células de Daniel fueron extraídas de su cuerpo y enviadas a Escocia, donde se modificaron genéticamente. Las células regresaron al Hospital Manning Family en marzo de 2026. Daniel ingresó en el Centro de Cáncer y Trastornos Sanguíneos del hospital, donde recibió quimioterapia para eliminar sus células falciformes, y el 18 de marzo, sus células genéticamente modificadas fueron reintroducidas en su organismo.

El medicamento por sí solo costó 2,2 millones de dólares. El proceso se retrasó al inicio mientras se esperaba la aprobación bajo el programa Medicaid de Luisiana.

El tratamiento usa sus propias células madre, edita el gen que provoca que los glóbulos rojos se deformen en forma de hoz, y devuelve esas células corregidas a su cuerpo. Tras el procedimiento, los médicos confirmaron que la enfermedad dejó de estar activa en su sistema.

Cressy se une a más de 100 pacientes en todo el país que han alcanzado la curación con las primeras dos terapias génicas aprobadas a nivel federal para personas con anemia falciforme: Casgevy y Lyfgenia.

Para Cressy, la curación abre la puerta a un proyecto de vida que la enfermedad había mantenido fuera de su alcance. Según contó, su sueño de convertirse en piloto estuvo a punto de esfumarse por culpa del trastorno sanguíneo. La pista que antes parecía bloqueada ahora se vislumbra con claridad, y su sueño de pilotar aviones comerciales está más cerca que nunca.

"Este viaje completo fue lo más difícil que he vivido, y la razón por la que trabajé tan duro junto a nuestra organización, Privileged Pilots, es porque no quiero que nadie más tenga que experimentar la soledad, la incertidumbre y la desesperanza que yo sentí hace un par de años", relató Cressy.

Lejos de quedarse únicamente con la victoria personal, Cressy quiere convertir su experiencia en una herramienta para otras personas que enfrenten el mismo camino. Cressy afirma que quiere fundar una organización sin ánimo de lucro para ayudar a otras personas a navegar el proceso del tratamiento de la anemia falciforme.

Su mensaje apunta también a una desigualdad estructural que va más allá de su caso individual. "La capacidad de alguien de acceder al tratamiento y a la posible curación no debería estar definida por su código postal", afirmó Cressy. "Las personas en Luisiana merecen la misma oportunidad que las personas en cualquier otro lugar de este país. Las personas que viven con anemia falciforme están aquí. Son nuestros vecinos, nuestros amigos, nuestras familias."

La anemia falciforme es el trastorno sanguíneo genético más común del mundo, y Luisiana tiene más casos de anemia falciforme per cápita que cualquier otro estado de Estados Unidos. Alrededor de 3.000 personas en Luisiana viven actualmente con esta enfermedad. La anemia falciforme afecta de manera desproporcionada a las comunidades afrodescendientes, una enfermedad genética que durante generaciones recibió menos inversión en investigación y tratamiento que otras condiciones de prevalencia comparable. El camino que abrió Cressy en Luisiana representa, por eso, no solo una historia médica individual sino una señal de esperanza concreta para miles de familias que durante años convivieron con el dolor crónico, las crisis vasooclusivas y las limitaciones que esta enfermedad impone desde la infancia.

Un texto de Quinndy

Fuentes: The Source, WBRZ, WAFB, Fox 8 Live (WVUE), Verite News, Manning Family Children's Hospital, TheGrio.

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