%2023.01.25.png)
¿Que es el día de la lengua materna y por qué se celebra?
Este día internacional fue establecido por la UNESCO en 1999, a modo de recordatorio de que un idioma no solo es un método de comunicación o una herramienta lingüística. Sino que también transporta y carga tanto cultura como memoria social, identidad y herencia cultural.
El celebrar este día el 21 de febrero no es coincidencia, esto se debe a que en el 1952 un grupo de estudiantes de Dhaka (lo que sería ahora parte de Bangladesh), iniciaron una protesta para que se reconociera el Bangla como idioma oficial. Si bien es cierto que era una protesta pacífica, los oficiales les atacaron con violencia resultando en la muerte de varios estudiantes. Lo que desencadenó un movimiento que acabó resultando en el reconocimiento del Bangla como idioma.
Sirviendo como hito para recordar y celebrar el derecho a hablar y practicar el idioma primario de cada persona. Y lo que a día de hoy seguimos utilizando para promover la diversidad lingüística, la cultura y el multilingüismo a nivel internacional. Pero también a modo de preservar nuestra identidad y seguir transmitiendo tanto los conocimientos tradicionales como la historia de nuestros orígenes y raíces.
A través de esta fecha reconocemos y celebramos pero también hacemos una llamada a la atención sobre las miles de lenguas que están siendo condenadas a desaparecer con el paso del tiempo. Una llamada de atención a abrazar de nuevo nuestras raíces y preservar esa lengua que vivieron y defendieron nuestros antepasados.
La importancia de la lengua materna
Cuando hablamos de la identidad individual solemos vincularlo con nuestra identidad racial, nuestro origen, nuestro género, etc., pero nuestra lengua materna y el idioma que hablamos también tiene una gran impacto y efecto sobre cómo nos definimos, ya que al final del día influye en cómo pensamos, cómo nos sentimos y en última instancia como vemos el mundo. Cuando una lengua desaparece, desaparece junto a ella todo un universo cultural.
Y si bien es cierto que la globalización ha servido para conectar a las personas, también ha supuesto la aceleración de la extinción de nuestra lenguas ancestrales. Los idiomas dominantes o más bien de los colonizadores con el tiempo han engullido a las otras que no se encuentran en ese grupo de poder y dominio. Les ha despojado de su relevancia a nivel global, de tal manera que reconocer que alguien habla Twi, Yoruba, Swahili, Igbo, etc., no se considera y de hecho nunca se ha considerado igual de importante que cuando alguien dice que habla inglés o francés.
Con el tiempo nos han adoctrinado a pensar que las lenguas que hablaban nuestros antepasados eran primitivos y nos han hecho pensar que no añaden valor a nuestra identidad. Nos han enseñado a amar el idioma del opresor y a buscar abrazar su cultura, su historia, sus tradiciones mientras que olvidamos, criminalizamos y demonizamos las nuestras.
Todo esto olvidando y no siendo capaces de reconocer que una sociedad multilingüística o sin ir muy lejos, una comunidad multilinguistcia, tiende a tener más beneficios, como nuevas formas de afrontar las dificultades y encontrar soluciones, nuevas ideas o un aumento de la riqueza artística y creatividad.
Educación de la lengua materna en un mundo globalizado
Hay estudios que demuestran, según la TaRL África (s.f.). The language of home, the language of heart: Why mother language matters. https://teachingattherightlevel.org/the-language-of-home-the-language-of-heart-why-mother-language-matters/ ), que les niñes tienen mayor capacidad de aprendizaje y alcance del conocimiento cuando empiezan su educación en su idioma materna. No solo mejora su tasa de alfabetización, sino también mejoran sus notas en el colegio, su autoconfianza, y la conexión cultural con su comunidad. Sin embargo y a pesar de esto, miles de niñes siguen siendo juzgados y excluidos por no hablar bien idiomas que no se hablan en su casa.
Es nuestro deber como sociedad no solo incentivar y animar a que nuestres niñes aprendan sus lenguas maternas, pero también documentar las lenguas que están lentamente desapareciendo y extinguiéndose, apoyando la música local, la literatura y las historias en estos idiomas. Y promoviendo también los eventos culturales, festivales y espacios conectados con estos idiomas. Porque como ya expliqué un idioma no solo es una herramienta, es un jarrón que lleva consigo cultura, tradición y vivencias.
Conclusión: cómo podemos celebrar y proteger nuestras lenguas
Tras este escrito, espero haber explicado bien y resaltado la importancia y la relevancia que tiene para mi y que debería de tener para todes nosotres el defender nuestra lengua materna. En mi caso tuve la suerte de crecer en una casa en la que se habla Igbo y con una madre que a pesar de estar en una sociedad que nos obligaba a hablar el catalan y el espàñol en las calles y en las zonas públicas, ella insistió en enseñarnos el Igbo. El saber articular cada palabra y cada entonación. Esta lengua es una parte de mi identidad de la que estoy muy orgullosa y a la que me niego a dejar ir. Tanto es así que en mi Linkedin y en mi CV a la hora de nombrar los idiomas que hablo siempre añado el Igbo. De la misma forma que se da valor y se me da reconocimiento al ver que hablo inglés, catalán, etc., se debe de dar ese mismo valor y reconocimiento a mi conocimiento de mi idioma materna.
Gracias a los avances de la tecnología, a las redes sociales y a personas que han crecido sintiéndose orgulloses de su lengua materna tenemos por ejemplo páginas de Youtube o Instagram donde se dan clases y se enseñan lenguas no europeas. He tenido el placer de cruzarme con varias páginas de redes sociales donde se enseña el yoruba y el igbo y el orgullo y la felicidad que sentí dentro de mí en ese momento no tiene descripción.
No solamente por ver que hay más gente en el mundo preparada para luchar por extender y divulgar su idioma materna sino porque esas paginas me dan un rayo de esperanza de pensar que mis descendientes y las generaciones futuras tendrán dónde recurrir para aprender la lengua de sus antepasados, y que nuestra lengua no está condenada a la desaparición.
Así que en ton del orgullo por nuestras lenguas, os digo a todes; Kwuo okwu ike, nwee obi ụtọ n’onye ị bụ (en español, levanta la voz y siéntete orgulloso de quien eres). Porque cada lengua importa y cada voz merece ser escuchada.
Una reflexión de Favor Ekaezunim