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LLEGA EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE CALI: CUATRO DÍAS PARA ESCUCHAR LA CIUDAD EN VOZ ALTA

En la primera semana del mes de mayo de 2026, Cali será escenario del Festival Internacional de Poesía, un encuentro que celebra la diversidad de voces, el poder de la palabra y la posibilidad de hacer de la poesía un lugar de encuentro colectivo.

A pocos días de su realización, Cali se alista para recibir una nueva edición del Festival Internacional de Poesía, una de las citas literarias que integran la agenda cultural de la ciudad en 2026. El encuentro se llevará a cabo del 6 al 9 de mayo, en una ciudad atravesada por la música, la memoria, la oralidad y las múltiples expresiones culturales del Pacífico colombiano. 

La poesía, en este contexto, no aparece únicamente como género literario sino como una forma de nombrar el mundo, de disputar los silencios y de reconocer que las ciudades también se construyen desde sus voces. En Cali, donde la presencia negra y afrodescendiente ha sido decisiva en la configuración cultural, política y estética de la ciudad, un festival de poesía tiene la potencia de activar conversaciones sobre memoria, identidad, territorio, racialidad, lengua, ancestralidad y futuro.

De acuerdo con la agenda cultural de 2026 divulgada por la Alcaldía de Cali, el Festival Internacional de Poesía hace parte de una programación más amplia que busca proyectar a Cali como distrito cultural así como fortalecer los procesos territoriales, salvaguardar las tradiciones y promover la circulación de públicos diversos. En ese calendario, también se ubican otros eventos estratégicos como el Festival Internacional de Teatro, el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez y la Feria Internacional del Libro de Cali.  

En ese orden de ideas, desde Afrocolectiva, consideramos que este tipo de espacios nos convoca a pensar la poesía más allá del escenario y del libro, ya que también vive en la voz de las mujeres negras que narran la vida cotidiana, en las abuelas que transmiten saberes, en los cantos del Pacífico, en la décima, en el arrullo, en el alabao, y en la palabra que denuncia, acompaña, sana y organiza. Allí donde históricamente se nos negó la posibilidad de escribir la historia oficial, la palabra oral, cantada y poética ha sido una forma de permanencia.

Por eso, la realización del Festival Internacional de Poesía de Cali no puede leerse únicamente como un evento cultural más dentro del calendario. Su importancia radica en abrir espacios para que la palabra circule, para que distintas generaciones se encuentren y para que la creación literaria sea reconocida como parte de la vida pública. 

El Festival Internacional de Poesía de Cali será, entonces, una oportunidad para escuchar cómo se escribe la ciudad desde sus múltiples acentos. También será una invitación a preguntarnos qué voces ocupan los escenarios, qué memorias son legitimadas por la cultura institucional y qué lugar tiene la poesía negra, popular comunitaria y territorial en la construcción de la ciudad cultural que Cali busca proyectar.

Porque una ciudad que se piensa desde la cultura debe garantizar que la palabra no sea privilegio de unos pocos. Debe abrir espacio a las voces que han sostenido la memoria desde los barrios, los ríos, los cuerpos, las cocinas, las escuelas, las bibliotecas, las organizaciones y los procesos comunitarios.

Un texto de Evelin Asprilla

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