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Egipto avanza hacia un turismo libre de explotación animal en las pirámides de Giza: se prohíben los paseos en camello y caballo

El Ministerio de Turismo egipcio impulsa la transición hacia vehículos eléctricos en uno de los enclaves arqueológicos más visitados del planeta, con el objetivo de proteger a camellos, caballos y burros de las condiciones que documentaron investigaciones independientes durante años.

Las pirámides de Giza, una de las siete maravillas del mundo antiguo, atraviesan una transformación significativa en su forma de recibir a los millones de visitantes que llegan cada año. El 26 de octubre de 2024, el ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, junto con el ministro de Agricultura y Reforma Agraria, Alaa Farouk, lanzaron el Programa Nacional para el Cuidado y la Protección de Caballos, Camellos y Mascotas en Sitios Arqueológicos.

El paso más visible de esta transición llegó pocos meses después. El 17 de abril de 2025, tras varias investigaciones de organizaciones de bienestar animal, entró en funcionamiento un sistema de autobuses en las pirámides de Giza pensado para sustituir progresivamente a los animales como medio de transporte turístico.

Las razones detrás de este cambio tienen una base documentada y consistente a lo largo de varios años de seguimiento independiente. Los caballos utilizados en la industria turística de Egipto cargan con turistas bajo temperaturas extremas, una tarea agotadora incluso para animales en óptimas condiciones de salud, y además la atención veterinaria para heridas y lesiones llega de forma insuficiente.Muchos de los camellos comprados en el mercado de Birqash terminan en sitios históricos como la Gran Pirámide de Guiza y el antiguo cementerio de Saqqara, donde se emplean para paseos y sesiones de fotos durante toda su vida.

Egipto se suma así a una tendencia que gana fuerza en destinos turísticos de todo el mundo durante 2026. En Egipto, las investigaciones de organizaciones de derechos de los animales sacaron a la luz condiciones donde camellos y caballos eran exploltados en calor extremo sin sombra ni agua, lo que llevó al Ministerio de Turismo a avanzar hacia una prohibición total de los paseos en animales en estos sitios patrimoniales, dando preferencia a carritos y autobuses eléctricos.

La alternativa para los turistas que visiten las pirámides será movilizarse y realizar sus recorridos en autos y buses eléctricos. Esto abre una puerta interesante: la posibilidad de disfrutar de uno de los lugares más fascinantes del planeta sin que ese disfrute dependa del esfuerzo físico de un animal bajo el sol egipcio.

Este avance representa una enorme alegría para todos los camellos, caballos y asnos que durante generaciones cargaron a los visitantes en sus espaldas o en carruajes en los principales sitios turísticos de Egipto.

El camino hacia la implementación completa de estas alternativas sigue avanzando. Cada vez más operadores turísticos animan a los visitantes a disfrutar de las impresionantes vistas de Giza eligiendo opciones que respetan el bienestar de caballos y camellos, una tendencia que se celebra como un paso hacia adelante para el sector.

Lo más relevante de este proceso es que demuestra algo sencillo y poderoso: las maravillas del mundo pueden seguir generando asombro y curiosidad en millones de personas, sumando a la vez una ética de cuidado hacia los seres vivos que durante siglos formaron parte de su paisaje. La meseta de Giza, con sus tres grandes pirámides y la Esfinge mirando al horizonte desde hace más de 4.500 años, tiene ahora la oportunidad de ofrecer una experiencia que honre tanto su legado histórico como el bienestar de los animales que la rodean.

Un texto de Quinndy Akeju

Fuentes: PETA, PETA Asia, PETA Australia, FAADA, Travel and Tour World, Infobae, El Espectador, SWI swissinfo.ch.

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